L'ALMOZARA, 24 y 25 de junio de 2006

 

    "¡Menudo calor el que nos espera!

    El termómetro cada vez sube más.

    Los de aquí dicen que durante el día de ayer llovió mucho, pero hoy nos vamos a torrar."

 

 

    Nos hemos retrasado un poquito sobre el horario previsto en dar comienzo a la competición, pero Dª Esperanza Gil (Juez en esta ocasión) ya ha puesto manos a la obra, comenzando a evaluar a los participantes de Grado I.

 

    Nuestro temor en un primer momento ha sido el calor que nuestros perros pudieran pasar durante la tarde, por lo que hemos buscado los lugares más sombreados y cómodos para sortear las altas temperaturas reinantes.

    ¡Ilusos! ¿Sombras, gorras y sombrillas?

    ¡Paraguas e impermeables son los objetos más cotizados!

    El cielo comienza a tornarse más y más oscuro, e intensos truenos se dejan escuchar en la lejanía. Pero se están acercando.

 

 

Algunos empiezan a tomar posiciones cerca de las carpas (zonas cotizadísimas instantes después).

 

    Ni siquiera hemos logrado traspasar el ecuador del Grado I y ya tenemos una impresionante tormenta sobre nosotros.

    Incluso un rayo impacta a escasos metros de nosotros, en unos árboles cercanos al Ebro.

    Varias veces se tiene que hacer una pausa, a la espera de que llueva con menor intensidad, llegando a contemplar la posibilidad de aplazar la celebración, puesto que el terreno de competición está prácticamente impracticable, cubierto de agua, siendo un extremadamente resbaladizo barrizal.

 

    Las pistas son muy bonitas, idénticas para Grado II y Grado III, aunque con una lógica variación de velocidad estimada de recorrido.

    No podemos disfrutarlas en su justa medida, ni hacer que los perros muestren sus mejores artes, por la dificultad que la tormenta comporta.

    Tanto perros, como guías se muestran inseguros, con múltiples resbalones que, y afortunadamente no hay que lamentarlo, pueden comportar un accidente con lesión.

    Muchos participantes van prácticamente andando, única manera de finalizar el recorrido de la manera más segura y digna, sin atesorar penalizaciones.

    Los perros más rápidos ven limitadas sus aspiraciones, conservando su integridad física para mejores ocasiones.

 

    Con unos participantes, organizadores y Juez cubiertos de barro, se da por finalizada la competición, ya entrada la noche y con unos vencedores finales que reciben el aplauso y sus trofeos el día siguiente, con más luz y menos agua (o eso esperamos).

 

 

 

    Salimos lo más rápidamente posible en busca de refugio porque la tormenta nos ha dado un mínimo respiro, pero se aproxima nuevamente para obsequiarnos con gran cantidad de agua.

    Tenemos el tiempo justo de pasear a nuestros perros antes de que esto se vea imposibilitado por un nuevo aguacero.

    Esperemos que mañana domingo la situación mejore.

 

 

 

    La mañana, afortunadamente, ha amanecido muy soleada, anunciando una jornada calurosa (esperemos que esta vez sí durante toda ella).

 

    Hoy nos va a juzgar D. Manuel Garrido.

    El tener dos jueces durante el fin de semana aporta una mayor variedad de criterios y diversidad de recorridos.

    Hoy su actuación va a verse facilitada por la ausencia de lluvia, aunque resta por desaparecer del terreno gran parte del agua caída en la jornada precedente.

    Se trata de aprovechar la zona menos dañada, para facilitar la competición.

    Se procede a colocar el primer recorrido, intentando esquivar la mayor cantidad posible de charcos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayer también hubo reconocimientos de pista, pero la lluvia me impidieron mostrároslos. Aquí tenéis una buena ración de los de hoy. 

 

 

Y, por supuesto reunión con el Sr. Juez, para recibir las ultimas instrucciones.

 

    Una vez más, podemos disfrutar de recorridos bastante fluidos y rápidos, aunque no hemos de acostumbrarnos demasiado a ellos a riesgo de encasillarnos en grandes velocidades con giros amplios.

    En todo caso, los perros pueden, esta vez si, hacer de las suyas y deleitarnos con vibrantes actuaciones que nos levantaron de nuestros asientos.

 

 

   La preparación física y psíquica de los perros y guías es cada vez mayor, y se va haciendo más y más evidente.

    La alimentación del participante es una pieza clave...

 

 

 

 

 

 

 

Un espectáculo ver a Larsen luchando a pata partida con dos huevos fritos.

 

 

 

 

 

 

 

Les dio vueltas y vueltas. No sabía muy bien que era eso tan pringoso.

 

 

 

 

 

 

 

Pero acabó comiéndoselos. ¿Regados con un poco de tinto?

 

    Nos encontramos inmersos en la celebración de las fiestas del barrio de "L'Almozara" de Zaragoza, y el comité de festejos nos invita a degustar un excelente desayuno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras un desayuno como este, las competiciones se afrontan de manera distinta.

Mejor, no lo dudéis.

 

    ¡Un par de huevos fritos que "nos están sentando de muerte"!

 

    El ambiente es, como no, de lo más festivo, por el lugar, la ocasión, y porque las pruebas organizadas por este Club lo "traen de serie".

    Y esta vez el sol nos acompaña hasta el final del día. Aunque afortunadamente el calor no es sofocante.

 

 

Bueno... se me cae la baba.

Esta pareja me trae a la memoria un Agility distinto.

 

 

 

 

 

 

 

 

Representan un día de trabajo bien hecho. La culminación de una puesta en escena bien llevada a cabo. 

 

    Los ganadores esta vez han sido

 

 

SÁBADO

GRADO I

 

 

 

 

 

 

 

Standard / Midi-Mini

Shadow, Dakota y Buc. Scotty, Trufa y Lara. (de izda. a dcha.).

 

 

GRADO II

 

 

 

 

 

 

 

Standard / Midi-Mini

Kénal, Alex y Kiss. Ulises, Guss y Kaiser. (de izda. a dcha.).

 

GRADO III

 

 

 

 

 

 

 

Standard / Midi-Mini

Mambo, Viqui y Daisy. Klein, Wirbel y Bengel. (de izda. a dcha.).

 

DOMINGO

GRADO I

 

 

 

 

 

 

 

Standard / Midi-Mini

Alin, One y Odín. Lua, Trufa y Scotty. (de izda. a dcha.).

 

 

GRADO II

 

 

 

 

 

 

 

Standard / Midi-Mini

Mía, Alex y Bercita. Guss, Kaiser y Ulises. (de izda. a dcha.).

 

GRADO III

 

 

 

 

 

 

 

Standard / Midi-Mini

Llam, Moe y Tom. Klein, Wirbel y Bengel. (de izda. a dcha.).

 

 

El podium del Trofeo Zaraobras es ocupado por Wirbel, Alex y Viqui, respectivamente.

 

 

 

El Vallés Grup Caní es el equipo mejor clasificado, finalmente.

 

 

Con especial cariño se agradece a los representantes de la Comisión de Festejos su apoyo. ¡Son los del desayuno!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra de las características de las pruebas de L'Almozara, es el reparto final de obsequios a aquellos que han merecido ser destacados por la Organización.

 

 

 

 

 

 

 

Y especial consideración merecen los dos jueces del fin de semana, Esperanza y Manolo, respectivamente.

 

 

Manolo toma el micrófono para agradecer el trato recibido, y valorar especialmente el buen ambiente vivido.

 

 

Este no ganó, pero no se quería ir sin pisar podium.

 

 

    La próxima vez que nos veamos será durante la celebración de la prueba asignada al Club de Agility Cànic.

    Buen viaje a todos.

 

    Un abrazo.

 

Mª Pilar.